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Inmigración a Alemania

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Desde siempre ha habido inmigración a Alemania. Las razones de estos desplazamientos han sido siempre muy diferentes. Unos vinieron como trabajadores o comerciantes; otros eran exiliados. Uno de los grupos de inmigrantes más grandes y más conocidos de la historia alemana son los hugonotes. Éstos llegaron de Francia en el siglo XVII, exiliados a causa de su fe. Otro grupo lo formaron en el siglo XIX los llamados “polacos del Ruhr”. Éstos eran inmigrantes de origen polaco que trabajaban en su mayoría en las minas de carbón de la Cuenca del Ruhr; muchos de ellos se asentaron allí.

Desde finales de los años 50 llegaron muchos inmigrantes a través de los llamados acuerdos de captación (“Anwerbeabkommen”). En la Alemania Occidental el “milagro alemán” fue el factor decisivo para la inmigración, ya que la economía en auge necesitaba mano de obra. Así se firmaron tratados de captación con países como Italia, Turquía, Yugoslavia y Marruecos. A la RDA llegaron trabajadores de Vietnam y de estados africanos. Después de levantar la prohibición de viajar en los países del antiguo bloque socialista, a finales de los años 80, inmigraron muchas personas de ascendencia alemana de estas regiones, en especial de la antigua Unión Soviética; estos son los llamados “Aussiedler”. Entre 1990 y 2000 más de 2 millones de “Aussiedler” llegaron a Alemania. Otro grupo grande de inmigrantes son los perseguidos políticos y los refugiados de guerra.

Hoy en día viven en Alemania más de 7 millones de extranjeros – cerca del 9 por ciento de la población residente. El 25 por ciento de ellos nació en Alemania. La mayoría vive en los Estados Federados “viejos” (o sea la ex-Alemania occidental), la mayoría desde hace más de 10 años.

Cada año llegan a Alemania aproximadamente 800.000 personas y se marchan casi 700.000. Algunas se quedan sólo temporalmente, mientras que otras se quedan para siempre. Por eso se dice también que Alemania es una sociedad de inmigrantes. Así, parte de la vida oficial y cultural está marcada y representada por los inmigrantes y por sus hijos.

Entretanto existen muchas empresas que han sido fundadas por inmigrantes. Sus actividades comerciales no se limitan solamente a los restaurantes que se ven por todo el país, sino que cada vez se introducen más en todos los ámbitos del sector de los servicios y de la economía comercial.

Muchos inmigrantes están también organizados en los sindicatos. Pero en la política en general, en los parlamentos municipales y estatales y en el parlamento alemán, el número de representantes inmigrantes o descendientes de inmigrantes es, en comparación, todavía muy bajo.